secretaria de la mujer

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Entrevista a Ana Gallardo, Candidata a la Secretaría de la Mujer

RenovacionCD_Ana Gallardo

 

Hoy es el turno de Ana Gallardo, una de las últimas Candidatas en lanzar su Campaña para la Secretaría de la Mujer de Cambio Democrático, de cara a las Elecciones Internas del partido el próximo 25 de Octubre.

 

ENTREVISTA

 

 

Antes de empezar me gustaría agradecer la oportunidad que me das de hacer esta entrevista. Estamos totalmente anuentes a realizar un trabajo desde el punto de vista de perfiles para darnos a conocer.

 

Gracias a usted.  Usted se postuló ya a finales del período y no ha podido acompañar al partido en la gira de la Renovación pero, ¿cómo ha vivido este proceso?

Efectivamente a mi no me ha tocado participar en ninguna de las giras porque me postulé después, pero eso no quita para que yo, con el equipito que tengo, al moverme, haber notado en muchos de los copartidarios esa ilusión perdida. Al verme, siento que eso les ha motivado, les ha sensibilizado y esta parte es importante.

En este momento se han corregido algunos errores que se cometieron en el pasado, se está trabajando con más capacidad, con más conocimiento y dentro de lo que es Cambio Democrático, en esto de la Renovación estamos interesados en demostrar que sí somos un partido con formación.

Sé que somos un partido relativamente joven, pero sabemos que tenemos una gran y muy buena posibilidad de volver a por el país y continuar el legado de Ricardo Martinelli. Eso lo conseguiremos con unidad, esfuerzo y trabajo.

 

¿Qué tal la relación con los demás candidatos? ¿Ya se conocían?

Por lo que a la juventud respecta, sí conocía a Maidir y en cuanto a las mujeres, Ana Giselle, al igual que yo, participó en la pasada campaña y sí la conocía aunque no habíamos interactuando hasta este momento, también un poco con Candice; y con Mariela siempre nos hemos dado ánimos políticamente y entre todas pensamos tenernos en cuenta unas a otras en caso de salir escogidas.

He tratado de abrir el compás porque lo importante es hacer un trabajo desde la Secretaría de la Mujer hacia fuera y para ello, nosotras que somos las candidatas, tenemos que vender la mejor imagen y fortalecer el partido con mujeres.

 

Al final después del 25 de octubre habrá un solo equipo.

Así es, una sola golondrina no hace verano y nosotras sí nos encontramos con verdaderas barreras y obstáculos ya que no se trabaja con verdadera equiparación e igualdad de oportunidades. La confianza es siempre para los varones y eso es lo que nosotros queremos cambiar, trabajar con todas esas mujeres a nivel nacional, líderes que han demostrado la lealtad hacia Cambio Democrático y le han aportado su fortaleza y su visión.

También aumentar esa membresía. Necesitamos que se nos dé la oportunidad de capacitaciones, apoyo en la red de comunicaciones. Muchas personas tienen ideas brillantes pero a veces nos pasa que nos enfrentammos al pánico escénico cuando te ponen la cámara delante y te empequeñeces. Son muchas cosas que podemos lograr dentro de la Secretaría de la Mujer, trabajar por la salud y capacitar a las mujeres para que no sean sólo la mamá de sus hijos. Estas son las aspiraciones que yo tengo de llegar a ser elegida.

 

Se le nota con pasión a la hora de abordar el tema…

Soy una mujer que ha trabajado contra la violencia de género, dentro de la Oficina de Oportunidades y Equiparación de Género. Es un tema muy sensible y siempre he tratado de orientar a las mujeres a que busquen ayuda, con psicólogos, con abogados, etc.

 

Conozcámosle un poco mejor, ¿cómo era Ana Gallardo de pequeña?

Tengo el recuerdo más feliz que puede tener una niña, desde mi infancia mis padres siempre me apoyaron en todas mis inquietudes.

Me gustaba mucho sentir el amor y el cariño de mi familia, y siendo honesta, tuve la oportunidad de sentirlo, de ver en mis padres un ejemplo de respeto; primero de uno como persona y segundo del respeto hacia los demás.

La honestidad, el trabajo, el esmero, la lucha, la dedicación de mis padres… todo eso marcó mi infancia.

 

¿Hija única o familia numerosa?

Familia muy numerosa, éramos 12 hermanos, en la actualidad 9 y de las tres mujeres soy la pequeña, pero a pesar de ello tengo experiencias maravillosas, siempre había un motivo para que ellas me incorporaran en sus planes, y eso me hacía sentir grande.

Siempre me gustó participar no solamente de los juegos de la infancia como muñecas y demás sino que al tener un numeroso grupo de hermanos la pasaba siempre jugando con ellos a cualquier cosa, canicas, yoyo, trompo… Siempre me sentí respetada y protegida, aunque en algunos momentos ya sabes, al ser la pequeña jugaban conmigo (risas).

En la actualidad siempre nos manejamos pendientes los unos de los otros, de hecho con esto de mis inquietudes de participar todavía en aspectos políticos están más pendientes que nunca de mi, me orientan y ayudan en todo lo que pueden.

 

¿Cómo se divertía de pequeña?

Yo siempre me he inclinado hacia la música y el baile y me gustaba participar desde la casa. Aprovechaba las emisoras radiales y sus programas infantiles y me ponía a cantar o me subía a la mesa y hacía mi show de baile y mis demostraciones delante de la familia. Eran mi público y mi parte crítica (risas). Cada vez que tengo que enfrentar una situación importante para mi, ellos son mis primeros críticos.

Luego en la escuela siempre traté de destacarme en primeros puestos de honor, ya que siempre en casa se negociaba el rendimiento académico. Y además practicaba natación y participé en muchos concursos.

 

¿Y más adelante, en la universidad?

Estudié Odontología Preventiva y tuve muy buenos maestros que siempre me vieron como un diamante por pulir, por lo que el nivel de exigencia era enorme. Recuerdo el dolor de cabeza que me causaba uno en concreto, el licenciado Luis Casis, que estuvo los cinco años muy pendiente, presionando y haciendo la vida imposible (risas).

 

Ya pasó el trauma…

(Risas) Sí, sí. Ahora visto con perspectiva entiendes que es necesario, que si te exigen es porque te ven capaz. Pero menudos cinco años… (risas). Es más, me acuerdo para la graduación mis compañeros me escogieron para leer el discurso de agradecimiento y este profesor al recoger el diploma me entregó un ramo de flores que, en honor a la verdad, casí se lo pongo en la cabeza (risas). A buenas horas me viene a conquistar el cariño, después de cinco años detrás, siempre vigilante. A la mínima que me distraía o hablaba con alguna compañera ya lo tenía encima (risas). Pero ahora con el tiempo lo agradezco, me sirvió mucho.

 

¿Siempre quiso ser odontóloga?

Dentro de lo que yo soñaba ser, yo quería ser arquitecta porque de alguna manera mi padre estaba vinculado, él era reforzador, trabajaba en la industria del hierro y yo le veía siempre con los planos y hablando con los arquitectos y demás y eso me atraía, además a mi me gustaba el dibujo, ver las construcciones, etc. Pero era una época distinta y no había casi mujeres arquitectas, y como no quería ser cola, sino que quería ser cabeza, entré a estudiar enfermería.

Lo que pasa es que un una práctica un niño falleció y monté un escándalo, fue muy duro para mi y uno de los doctores me dijo que eso no era para mi y me recomendó estudiar odontología, donde el porcentaje de que se te muera un paciente es muy bajo. Y bueno, ya que mi interés siempre ha sido servir y proporcionar esa tranquilidad, si está en mis manos, me inicié con esos estudios.

Y después de tantos años siento una felicidad muy grande porque siento que lo hice con amor, con mucho cariño, respeto y pasión.

 

Y entonces, ¿cómo se inicia en política? 

Cuando tuve la oportunidad de obtener mi primera cédula teníamos en la familia a una persona política, una líder en ese tiempo en el partido liberal y cuando comenzó a captar jóvenes para ayudar me invitó a participar.

Después mi padre fue suplente de representante y también le apoyé. Más tarde uno de mis hermanos fue suplente de diputado y también caminé con él. La siguiente experiencia fue con otro de mis hermanos, Manuel de la Hoz, que fue diputado en dos períodos. Con él me involucré más y acabe siendo coordinadora en el circuito 8-8. Así poco a poco veía que estaba cerca de las personas más necesitadas del circuito y que realmente estaba ayudando en algo y aquello me animó a continuar.

 

¿Cómo llega a Cambio Democratico?

Justo cuando pasa la etapa de mi hermano entra la campaña en que inicia CD, y yo en mi casa dije que me identificaba con el plan de gobierno de Ricardo Martinelli porque veía esa realidad de querer cambiar la forma de vida de este país y realmente me motivó. Entonces una persona que ya estaba dentro me invitó a participar en una reunión y cuando tomé la palabra hice un buen discurso y luego algunos líderes y candidatos quisieron que empezara a trabajar con ellos, ya traía bastante experiencia y al final, de entre todos, me decidí por apoyar a Nelson Gómez y somos tremendos amigos desde entonces.

 

¿Qué le motivó a postularse?

Una persona de mi edad trae bastante experiencia. Además de la trayectoria política y de trabajar contra la violencia del género, durante 30 años he sido la presidenta del Centro Internacional Cultural Místico Esotérico Espiritual y Gnóstico, donde trabajamos el dominio de la vida, en lugar de que nos domine la vida.

Muchas personas se la pasan quejándose, “no tengo suerte”, “todo me sale mal”, “nadie me quiere”, “soy fea”, etc., y desde ahí tratamos de ayudar a las personas para que salgan de esas situaciones. Acercarles un mensaje de positivismo, de confianza y de valor. Debemos dedicarnos un espacio diario para reconstruir algunas acciones con las que no estamos conformes, entrar en nuestro yo interno y analizar muchas cosas ahí dentro. Situaciones que no se pueden tolerar y que algunas personas aceptan, autocondenándose.

Desde ahí he aprendido que las cosas se ganan, no se otorgan, entonces, juntando toda esa experiencia y por el momento que vivimos creo que ha sido la señal, hace falta empoderar a la mujer, aún hay muchas dificultades y creo que tenemos un buen proyecto para mejorar muchas cosas.

 

¿A usted qué le relaja, qué hace para desconectar?

A mi me gusta pintar, es algo que me saca de este mundo y me lleva a la inspiración. Lo que más, me gusta pintar cerámica y hacer rostros, pero la verdad es que soy feliz trabajando, cuando puedo ayudar o aportar.

Me gusta hacer labor social para que mis nietos pequeños, que afortunadamente tienen todo lo necesario, se metan en ese mundo donde hay gente que no tiene casi de nada y que aprendan a compartir, servir y ayudar a los más necesitados. Creo que es necesario que vivan la realidad y que comprendan que si hay algo que no utilizamos, tal vez otra persona pueda necesitarlo.

A mi hija la apoyo mucho en su carrera como cosmetóloga y luego mi hijo tiene una escuela de fútbol, donde trabaja con niños pequeños y también me gusta apoyar ese proyecto, estoy con él al 100% porque veo lo importante de esa labor y la ayuda que reciben tantos jóvenes a través del deporte.

 

Ya que me habla de sus hijos, dígame, ¿Cómo se le ha dado formar una familia?

Me considero una mujer bendecida por dios porque me ha dado un excelente esposo, al que considero un buen panameño, mi amigo, mi amante, mi confidente… Siempre ha habido en casa mucha compenetración, compañerismo y respeto y todo eso se lo hemos irradiado a nuestros dos hijos. La verdad que junto a él ha sido todo más fácil. Ya casi vamos a cumplir 50 años, pero…

 

Pero…

Pero la historia fue complicada (risas).

A mi, por asuntos de trabajo, me nombran en Bocas del Toro y allí el que ahora es mi esposo trabajaba en las bananeras, era operador de autoclaves. Cuando llego al hospital me encuentro con que el autoclave del hospital no funcionaba y entonces uno de mis compañeros me dice que conoce a alguien que trabajaba en ese asunto y que de alguna manera podíamos llamarlo.

Cuando llega, le veo con ciertas dudas, y para relajar le digo que no se preocupe, que si arregla eso me caso con él. El tipo parece que se lo creyó y lo arregló (risas). Luego a mi me trasladan a Panamá y no tenemos ocasión de volver a vernos, pero el tipo montó una persecución y a través de mis compañeros del hospital me contacta y cómo él también venía mucho a Panamá por temas sindicales, me monta una persecución con mucho detalle, todo muy cuidado y al final me enamoré de su alma y desde ese momento se convirtió en un compañero para mi.

Así que por vivencia personal sé que sí existen hombres buenos y desde aquí, no me gustaría terminar sin mandar un mensaje a todos esos que han incurrido en tantos crímenes horribles y a todas esas mujeres inseguras: Si uno no está cómodo con su compañero, mejor lo deja. Luego se convierte en masoquismo y vivir con odios y rencores es lo peor que hay.

Entrevista a Candice Williams, Candidata a la Secretaría de la Mujer

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La segunda entrevista a los Candidatos de la Secretaría de la Mujer y de la Juventud, tiene como protagonista a Candice Williams. Una de las principales representantes y defensoras, tanto en la calle como en las redes sociales, del Partido Cambio Democrático.

Candice es una mujer que pisa de pie y de frente ante las adversidades, y está dispuesta a pelear el puesto de Secretaria de la Mujer de CD.

 

ENTREVISTA

Tengo entendido que es usted un poco quisquillosa con respecto a la ortografía.

(Se ríe) Así es, en la escuela me gustaba mucho el español, los Maristas nos pusieron en la sangre lo que son faltas de ortografía y demás, no las puedo soportar, ver una falta de ortografía es… No puedo, no puedo (risas). De hecho a veces riño con una amiga chiricana que me está ayudando con la campaña, le digo que falta la tilde, etc., ella me tranquliza diciendo que lo vamos a corregir, pero yo sé que lo tengo en la sangre, es muy fuerte a la vista (risas).

 

Ya veo, así que entonces le viene desde pequeña, ¿cómo era en la escuela?

Era una come libros (risas), una buena estudiante, me gradué con puesto de honor pero eso no lo digas (risas). Sin embargo mis amigos eran los “mal portados” del grupo (risas). Me ponían de vigilante en los cambios de horario y debía apuntar a los que se portaran mal y era dificilísimo porque eran mis mejores amigos. Incluso una vez llamaron a la escuela a mi papá y le dijeron que era una excelente estudiante y que me tenía que alejar de mis amigos; claro, mi papá, que me conocía y los conocía y sabía que eran buenos muchachos, le dijo que podían pedirme cualquier cosa menos esa, no era parte de mí alejarme de mis amigos.

 

Por cómo habla de sus amigos, y cómo los defiende también en las redes, parece alguien muy amiga de sus amigos. 

Sí, de hecho conservo a casi todos esos amigos, es más tengo un grupo de amigas de la escuela todavía que siempre nos reunimos, siempre que podemos claro, porque ya sabes como es esto, algunas nos hemos casado y otras viven afuera… pero conservamos la amistad y son muy importantes para mi. Es más, tuve hasta un amigo que estuvo preso y todo el mundo me decía que cómo que iba a visitarlo, pero yo no me alejo porque es lo políticamente correcto o lo que la sociedad te exige; mis amigos son mis amigos yo creo que con todas sus virtudes y defectos, debemos aceptar a las personas como son y siempre he dicho que quien esté libre de pecado que tire la primera piedra, nadie es perfecto. Y bueno, gracias a Dios fue declarado inocente.

 

De hecho esa actitud le ha llevado a coronarse como punta de lanza en la defensa del partido, también le habrá traído algún problema, supongo.

Cuando comenzó el ataque frontal contra Cambio Democrático como yo había formado parte de la gestión y conozco a tantas y tantas personas que creyeron en el cambio, que al igual que yo no estuvieron en la foto pero estuvieron dando todo su esfuerzo para que un mejor Panamá llegara a todos; decidí que no era justo que se tratara de empañar toda una gestión por unas cuantas personas que aún están investigando, y que todavía ni siquiera están condenadas. Hay más de 400.000 personas que forman parte de Cambio Democrático y no puedo permitir que se les señale, que se les insulte y que se les menosprecie. Cuando tienes una familia y alguno está siendo investigado, te gustaría que a todos les insultaran, por qué? Fue cuando decidí salir a defender a pesar que muchos me decían que no era el momento, que apagara las luces, que no me quemara políticamente, pero yo no creo en eso; yo creo que cuando tú estás, estás. Si no estás en las malas… es muy rico estar en las buenas. Veía muy poca gente defendiendo la camiseta pero nos atrevimos porque no nos van a desaparecer! (risas) Ahora por suerte se han multiplicado los defensores y eso me alegra, esperamos que no sea sólo por elecciones. Para mí la Secretaría de la Mujer es un compromiso con todas las mujeres de Cambio Democrático que quieren que un mejor Panamá siga llegando a todos, un Panamá de oportunidades, manteniendo el Legado Martinelli.

 

Ya que saca el tema, ¿qué hizo que se postulara para la Secretaría de la Mujer?

Decidí participar porque quiero llevar el mensaje a más personas, quiero que más mujeres se involucren, que las mujeres tengan una participación activa en la política y no sean solamente activistas buscando votos, quiero que sean tomadas en cuenta al momento de la participación, que tengan mayores oportunidades, que alcemos la voz contra el feminicidio, que nos apoyemos las unas a las otras, que nos convirtamos en mentoras de otras mujeres. Aspiro a que todos los puestos de elección dentro de Cambio Democrático sean llevados a primarias sin favoritismos o amiguismos.

 

¿Y qué puede aportar a la Secretaría de la Mujer?

Muchísimo! Yo estoy de pie y de frente con mi partido. Estoy convencida que Cambio Democrático va a tener una voz que no le tiene miedo al Gobierno actual, una voz que no van a poder callar, gracias a Dios no tengo cola de paja (risas). Tengo un compromiso con las mujeres de mi partido de consolidar, unificar y fortalecernos, para poder llegar al triunfo en 2019. Tengo un compromiso de capacitar a la mayor cantidad de mujeres para que se conviertan en mentoras de otras mujeres, que seamos mujeres que emprendemos, que hombro con hombre trabajemos para que podamos terminar con la violencia que hoy estamos viviendo. Impulsar desde la Secretaría de la Mujer leyes ciudadanas para que se pueda efectivamente controlar este flagelo que se está esparciendo como pólvora.

Mi compromiso es de mujer a mujer, porque las quiero fuertes, libres de violencia y con oportunidades. Cuando yo sea Secretaria de la Mujer, ser mujer dentro de Cambio Democrático va a ser muy diferente, y les doy mi palabra.

 

Y en todo este proceso democrático, ¿qué papel observas que tienen el partido e iniciativas como RenovaciónCD?

Plataformas como esta son necesarias para progresar como colectivo, durante la gira que hemos hecho los candidatos aprovechando la presentación del proyecto de Renovación he sentido a la gente feliz. La gente demuestra una alegría muy grande porque CD esta de pie, está vivo a pesar de todos los golpes que hemos recibido este último año.

 

No vamos a permitir que se vuelva al bipartidismo, a la puerta giratoria. En estos recorridos ves a la gente tan feliz, tenemos tan buen recibimiento… están entusiasmados. Para mi es maravilloso ver que la gente cree en Cambio Democrático, que se siguen inscribiendo. La gente nos dice que extraña a Cambio Democrático, e incluso gente de afuera del partido, gente de otros partidos también te dicen, y te llaman y felicitan por esto que estamos haciendo. Estamos demostrando que estamos fuertes, que estamos unificados, que estamos consolidados.

 

Hablando de viajes, es una persona que por circunstancias profesionales y de la vida ha tenido oportunidad de viajar bastante, ¿qué le ha aportado cada lugar donde ha estado?

Vivencias. Apreciar y valorar otras culturas, y regresar a Panamá y sentirte que el paraíso se llama mi amada patria Panamá.

Viví de niña en Francia porque mi padre se ganó una Beca para estudiar, pero lo que recuerdo es que extrañaba mucho a mi abuela y hacía mucho frío, no me gusta el frío (risas), me gusta el calor de mi tierra.

 

¿Y cuánto duró la aventura francesa?

Un año nosotros con mi mamá, mi papá estuvo 3 años. Luego regresamos todos juntos a Panamá y a mi papá lo trasladaron a David, Chiriquí como Neurocirujano.

Al poco tiempo de haber regresado, tengo la pérdida más grande hasta ahora. Mi mamá, mi todo, muere cuando tenía 8 años, disculpa pero aún me cuesta hablar de esto.

Soy la mayor de 5 hermanos, ellos son mi fortaleza y mi refugio.

 

Entonces, ¿cómo llega a Panamá?

Hasta los 17 años vivo en David, de allí vengo a Panamá a estudiar Derecho, luego hago una maestría en Estados Unidos y regreso a Panamá donde he ejercido como abogada. En el Banco Panamericano primero, luego en una firma de abogados, y después con mi propia firma con otros socios. Hace unos años tuve el honor de representar a Panamá como Embajadora adjunta ante las Naciones Unidas, en Ginebra representando a Panamá y defendiendo nuestros Derechos Humanos así como presidí por Panamá el Grupo de las Américas ante la Organización Mundial de la Salud.

 

¿Hay algún hecho concreto que despierte ese interés por la política o es algo que se va generando con el tiempo?

Como madre, al nacer mi hija Isabella aprendí que no sólo hay satisfacciones individuales si no también colectivas. Que no es suficiente ocuparnos solamente de nuestros proyectos, que es importante ocuparnos y trabajar por los demás, por eso decidí entrar en la política con la convicción que es el mejor camino para mejorar el entorno de nuestros ciudadanos. Por eso quiero ser Secretaria de la Mujer porque me levanto pensando en el esfuerzo de miles de panameños que merecen que un mejor Panamá llegue a todos.

Junto con otras personas comenzamos la Fundación Más Panamá, realizamos conferencias para explicarle a los estudiantes, a los jóvenes, qué era ser panameño, qué era esforzarse en la vida, que no todo es fácil y que es a punta de esfuerzo que uno logra lo que realmente quiere.

 

Al final se trata de eso, de acompañar las ideas con trabajo. ¿De qué sirve si no?

Exacto, y es por eso que creo en el cambio, con aciertos y desaciertos, porque se cometieron errores y no podemos negarlos, pero tenemos que aprender y seguir adelante.

Antes que llegara Cambio Democrático había un gobierno gordo y un pueblo flaco y esos tiempos cambiaron bajo el gobierno de CD y el liderazgo Martinelli.

La transformación y el crecimiento de Panamá en los últimos 5 años fue impresionante, y no sólo en obras, sobre todo en materia social como la beca universal, 100 a los 70, el proyecto Curundú. El metro de Panamá que ha transformada la vida de miles de panameños, antes había personas que se tenían que despertar a las 4 de la mañana y ahora pueden hacerlo más tarde, o pasar más tiempo con su familia porque regresan antes, eso no tiene precio. También los hospitales, nuestro sistema de salud estaba enfermo y por primera vez se empezó la Ciudad Hospitalaria, la modernización del Estado, Internet para todos, eliminar esa brecha para tener acceso a la información. Se hicieron tantos cambios que el que no lo puede reconocer es porque está ciego y aquí no terminaríamos la entrevista (risas).

 

Pero al final el pueblo tampoco lo supo apreciar y quiso apostar por algo diferente.

Así fue o nunca sabremos la realidad.., lo cierto es que estamos en oposición. No me gusta hablar de las derrotas, debemos seguir adelante y aprender de lo sucedido. No hay victorias permanentes ni derrotas para siempre.

Más en cinco que en cincuenta, imagina todo lo que se podría haber hecho en diez.

Parece que sí, que en diez años se pueden hacer muchas cosas, ¿cómo era Candice a los 10 años?

(Se ríe) Me encantaba bailar, me encantaba también cantar, pero lo hago horrible. La música siempre estaba presente. Me encanta la salsa y el merengue, son las canciones que he escuchado desde que era chiquita, tal vez música un poco viejita. Mi primer disco fue uno de Willie Colón, lo tenía con 8 años. Había una canción que me encantaba (la tararea, se trata de esta), imagina, 8 años y mi primer single.

Me acuerdo también de las clases de teatro, con los Maristas, en la secundaria. En una obra, me caí del escenario en la práctica y me hice un esguince en el tobillo, me decían que no podía participar en la obra. Conociéndome eso no iba a pasar, a mi me podían enyesar pero yo iba a estar en esa obra (risas), fue muy cómico hacer la obra con la pierna así.

También jugaba a basketball, bueno, más bien me ponían ahí en la cancha a tratar de molestar lo menos posible (risas). Era de las más altas, la segunda más alta en la fila, tal vez por eso lo practicaba.

 

¿Mantiene las mismas aficiones?

La música para mi es lo que me despeja, me abre la mente. En esos momentos cuando escucho música no pienso en nada más que la letra de la canción, estoy cantando, bailando, estoy viviendo la canción.

En cuanto al deporte no, no he vuelto a jugarlo más, tal vez porque no se me daba bien. No soy muy deportista, me encanta verlo en la televisión (risas). Me gustan las artes marciales extremas, me apasionan. Mi hija, por ejemplo, va a clases de taekwondo, te enseña disciplina y creo que se necesita disciplina en la vida.

 

A ver si al final es como Alvis Almendra, ganando medallas y todo. 

(Se ríe) A mi esposo le gusta, él practica de kung-fu, que aquí no es muy típico. Es pequeña, pero se entera de las cosas. Había una chica que le gustaba pegarle y entonces yo le pregunté que por qué no se defendía cuando le daba María y me contestó que ella es una chica buena; en la noche le explicamos que ella es buena, claro, pero que si a uno le pegan tiene que defenderse y si no te pegan pues no pegas, entonces su padre le enseñó un par de trucos y al día siguiente se lo aplicó a la niña (risas), así que sí, es pequeña pero es muy chispa, aprende rápido ella. Lo que queremos es que se interese, que le guste hacer cosas, que se relacione.

 

¿Cómo fue cuando Isabella llega a su vida?

Mágico. Ella es nuestro milagrito.

Isabella es nuestro tesoro, yo pensaba que no podía tener hijos, sufrí muchas operaciones, tuve muchos problemas, fue concebida de forma natural, pero sin embargo pensábamos que no era posible, y ahora doy gracias a Dios todos los días cuando me acuesto y cuando me levanto.

 

Muchas pérdidas. 

Demasiadas diría yo. Mi mamá murió cuando tenía 8 años y mi papá hace 2 años, todos mis abuelos, la mayoría de mis tíos, pero los siento cerquita de mí, son mis ángeles. Cuando pierdes a tus padres la vida te enseña que tienes que luchar, que tienes que esforzarte más. Soy muy perfeccionista, tal vez es un defecto, pero soy muy decidida, obstinada, terca, cuando me propongo una meta, voy hacia esa meta, la tengo que cumplir, no puedo parar hasta cumplirla.

Por suerte tengo a mi esposo, a mi hija, y a mis 5 hermanos, somos una familia numerosa (risas). También un grupo de amistades muy cercano. Del grupo con el que estudié, tres amigas estudiaron también conmigo luego en la universidad y se graduaron conmigo, hemos mantenido la amistad por más de 25 años.

Hoy celebro la vida y todas esas personas maravillosas que conozco todos los días y a los que voy conociendo con esta experiencia.

 

Y lo que está por venir ahora son unas elecciones donde muchas mujeres tendrán que salir a votar el próximo 25 de octubre, ¿qué mensaje le puede dar para que se animen y aumentar la participación democrática?

Es importante que las mujeres salgan a votar el próximo 25 de Octubre, no importa por quien voten claro mejor si es por mí (risas), porque somos nosotras quienes tenemos que elegir a la próxima Secretaria de la Mujer y es el momento de elegir a la mejor y demostrar que CD está vivo, que está de pie y de frente. Mujeres valientes y luchadoras participen en esta fiesta democrática, ustedes mujeres son las que nos motivan a levantarnos todos los días y a dar lo mejor para cumplir con el compromiso que hemos adquirido con ustedes.